Aun y cuando se que no volverás, no escribo para reclamar o para reprochar, ni siquiera es un intento por tratar de no olvidarte.
Esto es solo la historia de cómo paso mis días sin ti, de cómo llevo la herencia de soledad la cual tuve que reclamar a la fuerza y que fue lo único con lo que voy a quedarme.
Así es como decido empezar esto, sin pretender que te des cuenta de lo que aquí pasa y te den ganas de volver, estoy totalmente convencido de que te fuiste con el corazón gritándote… Sin regreso.
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nadie elige las herencias.....se trata siempre de repartos desiguales; y aqui estoy, aqui estás, cada quien con su herencia en alto....con las manos vacías hoy lo escribo.